jueves, 8 de febrero de 2007

Presentación de Guatemala en La Mulata sept. 2006


Guatemala come on, como agrupación política internacionalista surgió luego de que comprendimos la imposibilidad de hacer política en nuestro país por fuera del peronismo. Así que, podríamos decir, nos fuimos con la música a otra parte.
Juntamos dinero para el pasaje y mientras muchos huían al primer mundo, nosotros fuimos a liberar Guatemala del opresor de turno, fuera quien fuese y si es que había uno. En realidad mucho no sabíamos del país pero confiamos en que tratándose de un país latinoamericano, no faltaría ocasión de liberar algo, y así fue.
Comenzamos una carrera política junto al Frente contra la caza indiscriminada del Quetzal, que fue breve y tormentosa, como suele decirse, y que, para resumir, concluyó con la sorpresa de que ellos nos consideraran peligrosamente peronistas para tenernos de aliados. Demás está decir que para nosotros resultaban insoportablemente radicales. Radicales en el buen sentido, ¿no? No en el de Balbín, digamos.

Cuando por segunda vez debimos meter violín en bolsa, comprendimos que lo nuestro no podía ser otra cosa que la música, medio subrepticio pero inigualable de cambiar el mundo. Como ya lo habían comprendido muchos otros. Moris por ejemplo, a cuyo tema intitulado “el oso” se le debe la ecología y quién sabe cuántas ONGs

Debemos confesar que como músicos somos bastante malos, y es por eso que decidimos valernos de un solo instrumento: el peine. Esto nos evita el engorro de tener que tocar a tiempo y, hasta donde alcanzamos, no tiene desventajas. Como las letras no descuellan por su genio, decidimos después que el peine admitiera alguna coloratura ocasional de la guitarra que por su capacidad de subir el volumen, disimulara un poco las falencias de las letras.
Les contamos esto porque queremos que sepan a qué atenerse y porque ya pagaron la entrada y no hay devolución.
Esperamos que aplaudan y no se comporten como unos salvajes radicales, en el buen sentido.